Indulgencia

Confesó a Fray Camilo sus pecados. Tres Padre Nuestro, no, un rosario completo. Y cumplió su penitencia ese mismo día 5 de julio de 1820, cuando cedió su casa, caballos, ganado, esposa y esclavos al Arzobispo. 

A cambio recibió un lugar en el Paraíso en el que por los siglos de los siglos observaría al Arzobispo reír con sarcasmo y disponer de todas sus pertenencias.

Antalogado en: "Problemáticos y febriles"

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